Les hablaré brevemente sobre nuestra experiencia con los semilleros.
Al principio comprábamos los semilleros, cada plántula nos costaba 40 colones pero llegó el momento en que nuestro grandioso -por en verdad lo es- ingeniero José Luis Picado nos animó a intentarlo.
El mismo consiguió el compost y la fibra de coco, los procesó y dió las instrucciones a Walter y Teresa para que los elaboraran y los cuidaran.
El resultado fue maravilloso, nunca de ningún proveedor de semilleros obtuvimos la calidad de plántulas en su vigor, salud y belleza como cuando Teresa los hizo y Walter los cuidó con el riego y los nutrientes que especificó el ingeniero.
En este aspecto el ingeniero Picado se portó como el científico que es y nos entregó un producto del cual hemos obtenido un culantro excepcional.
Intenten hacer ustedes sus semilleros no es tan difícil ni tan caro como todo el mundo dice.

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